Aguafuertes de la patria herida: La madre que denuncia sola y los abuelos sin red
Si no te duele la Argentina, no la podés gobernar.
FEDERICO GONZÁLEZ
Federico González
10/23/20265 min read


Aguafuertes de la patria herida
Si no te duele la Argentina, no la podés gobernar.
Caso 1: Villa La Angostura, Neuquén, mayo de 2026
El inodoro o la denuncia
Una madre encuentra marihuana escondida en la habitación de su hijo. Está fraccionada y lista para vender. Antes de ir a la comisaría llama a un abogado y le hace una sola pregunta: si la tira al inodoro o si hace la denuncia. Lo contó después el propio abogado.¹ El nombre de ella no aparece en la nota. El del hijo, tampoco.
Ahí está todo. En una disyuntiva de cocina.
Tirarla es salvar al hijo esta noche. Denunciar es intentar salvarlo de todas las noches que vienen. Ninguna madre debería tener que elegir entre la cadena del baño y la ventanilla de una comisaría.
Pienso en esa pieza. En el escondite donde antes se guardaban las cartas, las revistas, los primeros secretos. Hay un momento en que una madre descubre que el cuarto de su hijo se volvió un depósito. Y que la cuadra ya es un mercado.
Según el abogado, allá, al pie de la cordillera, primero se la regalan a los chicos. Después se la cobran en trabajo. Así se fabrica un soldadito. No hace falta ir al conurbano. El narco ya no respeta ni las postales.
Esas madres lloraban cada una en su casa, en silencio. Hasta que decidieron juntarse y denunciar con nombre y apellido. Hicieron solas lo que nadie había hecho por ellas.
Me duele la Argentina. Sé que es una frase, y que las frases no detienen a nadie. Por eso no voy a prometerle a esa mujer que su hijo se salva. Sería una obscenidad. Le debo algo más modesto y más difícil: que la próxima madre no tenga que decidir sola, de noche, frente a un inodoro, qué hacer con el futuro de su hijo.
Una patria también se mide por eso. Por cuántas madres tienen que elegir solas.
¹ El caso. Según publicó NoticiasNQN el 27 de mayo de 2026, un grupo de madres de Villa La Angostura (Neuquén) decidió organizarse y denunciar formalmente a quienes señalan como vendedores de droga a sus hijos. El abogado penalista Cristian Pettorosso acompañó a dos de ellas a la Comisaría 28. Una había encontrado marihuana fraccionada y lista para la venta escondida en el cuarto de su hijo. Esa madre le preguntó si debía tirarla al inodoro o denunciar, y él le aconsejó entregarla a las autoridades y hacer visible el problema. Pettorosso describió a las madres agotadas, cada una llorando por su lado, hasta que decidieron unir fuerzas. Las denuncias se hicieron con nombres, apellidos y datos concretos de los presuntos vendedores. El abogado advirtió además sobre el crecimiento de los “soldaditos”: según explicó, los dealers suelen regalar la droga a los chicos para generar dependencia y luego los obligan a vender para sostener el consumo. Según Pettorosso, parte de la droga llegaría desde Bariloche, El Bolsón y otros puntos de la región, y el fenómeno es especialmente visible en los barrios El Mallín y Las Piedritas. La nota no consigna los nombres de las madres ni de los jóvenes.
Fuente: NoticiasNQN, “Mamá Coraje: Madres denunciaron a presuntos dealers y alertan por el avance de la droga en los barrios de Villa la Angostura”, 27/05/2026. https://www.noticiasnqn.com.ar/noticias/2026/05/27/336906-mama-coraje-madres-denunciaron-a-presuntos-dealers-y-alertan-por-el-avance-de-la-droga-en-los-barrios-de-villa-la-angostura
El Costo del Abandono:
Estas dos historias, separadas por miles de kilómetros entre la cordillera neuquina y el sur rosarino, son el reflejo de una misma tragedia silenciosa: el desamparo. Cuando el Estado se retira y da la espalda, los lugares vacíos son ocupados rápidamente por el narcotráfico y la usura. Unos se cobran el futuro de nuestros jóvenes; los otros, el esfuerzo de toda una vida de quienes solo querían trabajar.
No podemos seguir tolerando una Argentina donde las madres enfrentan a las mafias solas desde la cocina de su casa, ni donde nuestros abuelos pierden su dignidad a manos de prestamistas barriales por falta de crédito productivo. Gobernar es, antes que nada, devolverle la protección a los más vulnerables y el respaldo a los que se esfuerzan. Ya es hora de empezar a sanar esta patria herida.
Federico González, candidato a presidente.
Caso 2: Barrio Las Flores, Rosario, Agosto de 2026
Interés por día
Reina está al frente de un comedor en el sur de Rosario. Cuenta que hace dos o tres días sacaron de su casa a un matrimonio de viejitos. Habían pedido plata a un prestamista del barrio para comprar mercadería para su negocio. No pudieron pagar y vinieron a sacarlos. Ahora están en la calle.¹ La nota no dice sus nombres. Reina los llama así, viejitos, con esa ternura que el barrio guarda para los que ya no pueden defenderse.
Pidieron plata para trabajar. No para un televisor. No para un capricho. Para llenar los estantes de un negocio chico, de esos que abren con la persiana a medias y cierran tarde.
Reina conoce la aritmética de memoria. Te prestan cien mil y tenés que devolver doscientos. Si no llegás a la fecha, el interés se cobra por día. Cuando te querés acordar, te piden medio millón. Pocas fórmulas son tan exactas como la del abuso.
Pienso en esos dos viejos parados en la vereda. En los muebles afuera. En toda una vida reducida a lo que se puede cargar con las manos. Hubo un tiempo en que el esfuerzo era una garantía. Ellos todavía creían en ese tiempo. Por eso se endeudaron para trabajar, y no para vivir.
Reina dijo que eso le puede pasar a cualquiera. Y después, sin vueltas, resumió su pedido en tres palabras: «Yo pido trabajo».
Me duele la Argentina. Me duele un país donde el crédito para el que produce no llega nunca y el usurero llega siempre. Donde el banco queda lejos y el prestamista vive a la vuelta. A esos viejitos ya no sé cómo devolverles la casa. Pero sé que un país que deja a su almacenero sin crédito termina entregándolo, tarde o temprano, al usurero de la cuadra.
El usurero cobra interés por día. La indiferencia cobra por generaciones.
¹ El caso. El 31 de agosto de 2026, el diario rosarino Conclusión publicó una nota de Luciano Couso sobre la usura en los barrios populares del Gran Rosario. Lo hizo a partir del testimonio de dos trabajadoras comunitarias que participaban de un acampe de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) en la plaza San Martín, frente a la sede Rosario de la Gobernación de Santa Fe. Reina, a cargo de un comedor en el barrio Las Flores, contó que un matrimonio de personas mayores había pedido dinero para comprar cosas para su negocio y que, al no poder pagar, fue desalojado; según ella, quedaron en la calle. Describió así la dinámica de los prestamistas informales: por un préstamo de 100.000 pesos se exige devolver 200.000, ante el atraso se cobra interés diario y la deuda puede llegar al medio millón. Agregó que en su barrio mucha gente perdió la vivienda por este motivo. María Elena, cocinera de una olla de la CCC en Villa Gobernador Gálvez, vinculó el fenómeno con la eliminación del programa nacional Volver al Trabajo, que según la nota pagaba 78.000 pesos mensuales a 900.000 personas: al cortarse ese ingreso, muchos recurrieron a prestamistas del barrio y, si no pagan, les sacan los muebles y les ocupan la casa. La nota no consigna los nombres de los desalojados.
Fuente: Conclusión (Rosario), “Endeudamiento ‘informal’ en los barrios: ‘Se meten en deudas que no pueden pagar y les sacan todo’”, por Luciano Couso, 31/08/2026. https://www.conclusion.com.ar/la-ciudad/endeudamiento-informal-en-los-barrios-se-meten-en-deudas-que-no-pueden-pagar-y-les-sacan-todo/08/2026/
